Soy terapeuta especializado en intervenciones familiares en casos de adicción. Mi trabajo no es solo acompañar al paciente, sino también a su entorno más cercano: la familia. La adicción no afecta solo a quien la sufre, sino a todos los que le rodean. Y también son ellos quienes pueden marcar la diferencia.

Acompaño a las familias en un proceso delicado pero necesario. Les ayudo a recuperar su fuerza, a entender que poner límites también es un acto de amor.
Mi objetivo es claro: que el ingreso en tratamiento no sea forzado, sino voluntario. Que la persona tome conciencia, sienta el impacto real de sus actos y decida por sí misma iniciar el camino de recuperación.
Trabajo desde el respeto, la firmeza y la empatía. Sin juicios. Sin culpables. Con herramientas concretas y una estrategia adaptada a cada caso. Sé lo difícil que es enfrentarse a esta realidad. Pero también sé que es posible lograr un cambio profundo, cuando la familia se une y actúa de forma coordinada.
Si estás viviendo una situación así, no esperes a tocar fondo.
Estoy aquí para ayudarte a dar el paso.
Juntos, podemos devolver la esperanza y abrir la puerta a una nueva vida.

