¿Sabías que no tienes que pasar por una adicción solo, ni como persona afectada ni como familia? Ahí es donde entra la figura del recovery coach, o acompañante en recuperación. Mi papel no es juzgar ni “curar”, sino caminar al lado de la persona en proceso de rehabilitación, acompañarla día a día, entenderla, y ayudarla a construir una vida más estable, más consciente… y más libre.
El recovery coach nace en Estados Unidos como una figura de apoyo real, cercana, humana. Alguien que ha pasado por el mismo camino o que ha vivido de cerca el impacto de una adicción. No es un terapeuta ni un médico, pero trabaja en coordinación con ellos. Su función es práctica y emocional: ayudar a establecer rutinas, acompañar en momentos difíciles, sostener en las recaídas, motivar cuando todo parece cuesta arriba.
También acompaña a las familias, que muchas veces se sienten perdidas, cansadas o incluso culpables. El recovery coach es ese puente que une, que traduce y que ayuda a sanar, sin fórmulas mágicas pero con compromiso y corazón.
Si te resuena, si crees que alguien lo necesita, quizás quieras saber más. Estoy aquí para eso.
¿Sigues con dudas?
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